La dieta y las correctas sustancias nutritivas pueden ser una valiosa ayuda para reforzar las defensas de tus hijos. ¿Pero cuáles son los alimentos que deberías priorizar?

Lo que hay que tener en cuenta son las vitaminas y los minerales necesarios para el correcto funcionamiento de las defensas del cuerpo, para proteger las células y estimular la función de los linfocitos: vitamina A, C, B9, magnesio y calcio. Además, no debe faltar una correcta hidratación del cuerpo a través de agua, zumos, leche, bebidas vegetales, infusiones, sopas…

Encontramos la vitamina A en zanahoria, calabaza, albaricoque, cereza, melón, brócoli, acelga, espinaca, apio, verdura con hojas verdes, arándano, tomate, yema del huevo, lácteos.
La vitamina C en acerola, escaramujo, mora, pimiento verde, perejil, fresa, cítricos, brócoli, kiwi, coles, patata, espinaca, puerro.
La vitamina B9 en legumbres, huevo, leche, esparrago, hinojo, espinaca, lechuga, perejil, coles, soja y derivados, alga agar-agar,  hígado, cereales integrales.
El magnesio en legumbres, cereales integrales, frutos secos, verduras con hojas verdes, plátano, naranja, pera, melocotón, dátil, chocolate negro, soja, perejil, pipas de girasol.
El calcio en yogur y leche, coles, perejil, cereales integrales, pipas de girasol, cacahuete, verduras con hojas verdes, legumbres, nuez, avellana, almendra, semillas (ej. sésamo), almeja, salmón, huevo.

Además, las proteínas tienen mucha importancia ya que, en caso de carencia, los linfocitos pueden reducirse de número y tamaño y perder eficacia en la acción de defensa. De origen animal o vegetal, no pueden faltar: pescado, carne, huevo, leche y derivados, frutos secos, legumbres, soya y derivados.

Existen también alimentos que es aconsejable eliminar o reducir de la dieta, como:

  • el azúcar ya que es acidificante, favorece las inflamaciones, reduce la acción del sistema inmunitario
  • las grasas “malas” hidrogenadas, que pueden estar escondidas en galletas, pan tostado, pan, pastelitos, en comida preparada industrialmente
  • la carne roja, los embutidos, las patatas de paquete u otro snack salado preparado industrialmente

EJEMPLO DE MENÚ PARA SUBIR LAS DEFENSAS

Desayuno: pan integral con mermelada sin azucares añadidos +

crema de plátano (mezclar 1 yogur natural, 2 cucharaditas de miel, 1 plátano cortado a rodajas y batir todos los ingredientes hasta obtener una crema).

Almuerzo: zumo de naranjas + frutos secos.

Comida: arroz con calabaza (sofreír en una sartén 1 cucharadita de cebolla triturada en 2 cucharaditas de aceite. Añadir 4 cucharas de calabaza cortada en daditos, 60 g de arroz semi-integral e ir añadiendo agua caliente hasta obtener la cocción deseada) +

proteína animal o vegetal (carne, huevo, pescado, tofu, seitán…) +

brócoli al vapor aliñados con aceite extra virgen de oliva y zumo de limón fresco.

Merienda: zumo de zanahoria y manzana (lavar y cortar en trocitos 1 zanahoria y 1 manzana. Utilizar una licuadora para obtener el zumo fresco y lleno de vitaminas. Añadir una cucharadita de miel, por ejemplo, de eucalipto o tomillo) + 1 barrita de semillas de sésamo.

Cena: proteína animal o vegetal (carne, huevo, pescado, tofu, seitán…) + patatas al vapor.

Infusión de escaramujo después de la cena: portar a ebullición 150 ml de agua, añadir 2 frutos o bayas de escaramujo y dejar reposar 5 minutos.

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