Entrevista a Sergio Mejía Viana, Médico Integrativo, Cardiólogo intervencionista y flebólogo

 

 

Bienvenido Sergio, ¿cómo ha sido su camino hacia el concepto de la salud integrativa? 

Me formé como cardiólogo normal. En un momento puntual empecé a buscar respuestas a muchos interrogantes que aún se nos presentan respecto a las causas del infarto y de la arteriosclerosis. Por esa época empezó un flujo de pacientes que rehusaban tomar pastillas para el colesterol. Me puse a estudiar por otras vías. Una de las primeras preguntas a las que busqué respuesta fue: ¿por qué al fumador se le tapan las arterias? La respuesta es EL CADMIO. Un metal pesado. Encontré mucha bibliografía al respecto y no tuve más remedio que empezar a tirar de ese hilo. Encontré que el Cadmio bloquea el zinc, que es un micronutriente fundamental para el funcionamiento adecuado de varios sistemas. Aquí entonces se me abrieron dos caminos: La toxicología clínica de metales y la medicina Ortomolecular. A la vez por razones de orden personal y familiar fui invitado a aprender y a entender lo que hay más allá del plano puramente físico a través de las "medicinas energéticas". Supone un cambio de paradigma, una apertura de mente, un descubrimiento a un inmenso mar de conocimiento que hasta ese entonces no había tenido acceso.

No es que me dedique a "otra cosa". Sigo siendo cardiólogo y flebólogo como hasta antes de empezar en el mundo de lo integrativo. Lo que se ha ampliado de una forma importante es mi manera de ver al ser humano, que hay detrás de cada paciente, la cantidad de conocimientos que antes no ponía en práctica y que ahora uso para el bien de los pacientes y para compartir con colegas que muestran interés.

¿En qué consiste la "Toxicología clínica de metales"? 

Es una rama de la toxicología que estudia los efectos de los metales pesados sobre el organismo humano. Es más conocido en los servicios de urgencias, en los cuadros de intoxicación masiva que se dan en trabajadores de minería o de industrias metalúrgicas, pero hay un gran desconocimiento sobre los efectos que día a día tiene el contacto de nuestro cuerpo con metales que usamos de forma regular. El aluminio de los desodorantes y de los utensilios de cocina, el mercurio de las amalgamas dentales, el cadmio ya mencionado del tabaco, el plomo que se usó tanto tiempo en las gasolinas y que está en la atmósfera y un largo etc.

Cómo funciona o qué beneficios puede dar, entre otros. ¿Cómo se pueden eliminar los metales pesados de nuestro cuerpo?

Por la tendencia simplista de nuestra mente actual, buscamos una causa y un efecto. Una causa para una enfermedad. Y un síntoma para cada órgano. Y un especialista para ese órgano. Los integrativos vamos de vuelta intentando recuperar el concepto de cuerpo como una unidad. Tu cuerpo y el mío son un óvulo fecundado de nuestra madre por un espermatozoide de nuestro padre biológico. Este concepto es de vital importancia para entender el concepto de "carga tóxica global" de la que solamente una parte son los metales pesados. Digo esto porque no se trata de explicar pacientes enfermos exclusivamente por metales pesados a los que se tratan exclusivamente con una técnica para eliminar los metales pesados del cuerpo. Hay que ser más detallista. Hay que ver la capacidad detoxificadora del hígado; hay que evaluar el estado del intestino, sus bacterias buenas, su permeabilidad; hay que entender los factores genéticos y las posibles mutaciones de cada uno. En este marco, la estrategia detoxificadora de metales pesados sí que encuentra su papel eficaz, entendiendo que cada metal puede tener un comportamiento diferente, necesita un quelante diferente y puede presentar síntomas y enfermedades diferentes. El Cadmio del fumador por ejemplo presenta afinidad por la cara ventral de la próstata, por los riñones y los huesos; El mercurio presenta gran afinidad por el tejido nervioso.

Hay muchos casos registrados en la literatura médica, en las publicaciones de toxicología, que demuestran como las diferentes estrategias de detoxificación de metales pesados mejoran cuadros clínicos. Hace poco leí un artículo que denominaba la terapia de quelación con EDTA como "el hijo no reconocido de la cardiología moderna" ya que en la década de los 60 del siglo pasado fue despreciada, cuando caducó su patente, casi al mismo tiempo que se ponía de moda la cirugía de Bypass coronario.

¿Nos daría un consejo personal para mejorar nuestra salud?

Uno de los consejos de Hipócrates, considerado padre de la medicina: "Que tu alimento sea tu medicina". Durante los últimos dos  siglos se produjo una desconexión importante con la naturaleza de nuestro cuerpo. Se nos ha olvidado que tenemos un cuerpo biológico de mamífero, compuesto por trillones de células, bacterias, parásitos, y que en un alto porcentaje es agua. Su nutriente básico es el oxígeno sin el cual morimos en pocos minutos. Los demás nutrientes también deberían ser buscados exclusivamente en la naturaleza, pero hemos creado cientos de industrias de "alimentos" procesados y bebidas tóxicas, llenos de sustancias químicas (conservantes, colorantes, acidulantes, edulcorantes, etc.) que dentro del cuerpo no hacen ningún beneficio. Este es el primer consejo que doy: que la alimentación sea exclusivamente de productos naturales, sanos y poco elaborados.
Y el segundo tiene que ver con el estrés emocional. El cuerpo del humano moderno sufre las consecuencias de una liberación constante de las hormonas del estrés, que según la OMS se ha convertido en la epidemia de nuestro siglo. Cada uno debería encontrar la manera de liberarse del estrés continuo y recuperar los ciclos de estrés/reposo propia de una vida en equilibrio.

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